(o por qué la muerte de un inocente no tendría por qué enseñarnos que el mundo puede cambiar)
Pablo Jones Medina / Fran Hidalgo Carmona**
(Colectivo Encuentros Moraos)
La República
05/03/2011
Varios, cientos, miles y millones de personas han visto, oído, leído y sabido estos días de las últimas revueltas árabes. Con la vista acostumbrada del que ve morir a palestinos, a iraquíes y a afganos -a “moros de esos de allá a lo lejos”-, a las tres de la tarde mientras come con la familia, más allá de la sangre, los coches quemados y los cristales hechos añicos, nos topamos con el súbito interés de los medios porque nos alegremos de que las libertades de Occidente se acerquen a los incivilizados países árabes.
No son las primeras insurrecciones: Sin retroceder muchos meses en el calendario, aún recordamos la huelga de hambre de Aminatu Haidar y los vídeos del campamento de Gdeim Izik. No obstante, esta vez ha sido otro cadáver el que ha salido en portada: el de Mohamed Bouazizi. Deseoso de alimentar a sus hermanos pero impotente ante los sobornos que le imponía la policía de Sidi Bouzid (Túnez) para montar su puesto de frutas, se inmoló a lo bonzo el pasado mes de diciembre. Su agonía, la gota que colmó el vaso, levantó a su país: A pesar del repentino interés de las autoridades porque se llevara el mejor de los tratamientos y se recuperara pronto, Bouazizi murió tres semanas después. Desde entonces, las noticias han hablado claro: El pueblo tunecino, paso a paso, ha expulsado al dictador Zine Ben Alí. Además, su aliento ha alcanzado a Jordania, Bahréin, Marruecos, Argelia… y Egipto, donde Hosni Mubarak se ha marchado con el rabo entre las palas del helicóptero, y Libia, donde Muammar Gaddafi recuerda cada vez más al Adolf Hitler de “El Hundimiento”.
Sin saber a qué esperan los nuevos gobiernos para que estas gritadas democracias dejen de ser negro sobre blanco, los ciudadanos siguen en las calles, exigiendo que aquello por lo que se ha luchado no se pierda y demostrando que ‘quien no llora, no mama’.
Mientras tanto, en esta orilla del Mediterráneo, en la que disfrutamos del agua caliente, las ventanas aislantes y los teléfonos de última generación, seguimos comentando la última salida de tiesto de José Mourinho o las ordinarieces de Belén Esteban, sea defendiéndolos como estrambóticos marujos o rasgándonos las vestiduras como gafapastas. Enganchados a los televisores que nos crean opinión sobre los temas que nos tienen que comer la cabeza, permanecemos como zombis en el sofá de casa, sin apenas plantearnos por qué viven así esos que mandan con tantos ceros de más y tantas cuentas fuera del país. ¿Por ejemplo? El equivalente español de Ben Alí, nuestro Juan Carlos I, el Campechano.
Y a este lado de la barrera, donde los ceros sólo son de color rojo, nadie en la calle, con un discurso comprensible y cercano, critica cuánto de razón hay en lo que nos cuentan: Malditas las huelgas generales, que interrumpen el derecho al trabajo (Nadie habla de dignidad. Lo principal es tener una nómina para justificar la hipoteca) y donde los piquetes golpean a los clientes de los bares; malditos todos los sindicatos, que cobran las subvenciones del Estado para no dar un palo al agua; malditas las prestaciones por desempleo, que promocionan que los parados se sienten en casa sin buscar empleo…
Cuando toca hablar de los que ponen su grano de arena en cambiar nuestra situación para bien, lo que toca es echarles toda la mierda por encima y resaltar que, si uno es malo, los de su especie son peores. Cuando toca hablar de los recortes, de todos los recortes, lo que toca es mirar a otro lado: Se nos inculca que gastamos mucho en médicos y, obviando que ya los pagamos con nuestros impuestos, que tenemos que volver a pagarlos; se nos manipula con los bajísimos niveles académicos y con las faltas de un sistema educativo que, cada vez, recibe menos dinero y que, como las modas, vacía los temarios con el nuevo ministro de la temporada; se nos insiste en la imperiosa necesidad de construir dantescas infraestructuras mientras las ciudades siguen congestionadas por centenares de automóviles.
En esta orilla del Mediterráneo, la esperanza del 26 (y 27) de enero se silenció o criminalizó, los actos del Popolo Viola italiano se desconocen fuera de los Alpes y las manifestaciones de Grecia forman parte de una olvidada desazón colectiva. Queremos las cosas en el momento, pero tenemos que saber que ni a la primera ni a la segunda se consiguen los mejores resultados. Y ahora estamos en el camino de ser algo más que una papeleta en las urnas. Ahora que somos más los que nos estamos informando por otras nuevas vías, ahora que somos nosotros los malos de su película, ahora que los trabajadores árabes están pidiendo lo que les corresponde, ¿a qué esperamos para hacer de Cibeles, de Canaletas o de la Puerta de Jerez nuestra plaza Tahrir?
* El uso del término mauri, plural del italiano mauro o, en castellano, moro, se utiliza para “designar, sin distinción clara entre religión, etnia o cultura; a los naturales del Noroeste de África o Magreb”. Vaya por delante que, a pesar de su uso peyorativo, no es esa la intención.
** Los autores son socios de la Plataforma de Ciudadanos por la República de Granada y miembros del Colectivo Encuentros Moraos.
http://www.larepublica.es/spip.php?article23418
domingo, 6 de marzo de 2011
martes, 1 de marzo de 2011
Entrevista a Roque Hidalgo Álvarez
Juan Pablo Segovia Gutiérrez / José María García Labrac*
Entrevista también publicada en el diario digital LaRepública.es
(Colectivo Encuentros Moraos)
El protagonista de nuestra entrevista, Roque Hidalgo Álvarez, nació en La Carolina (Jaén) un 17 de julio del año 1952. Cuenta pues en la actualidad con 58 primaveras.
Cuando se le pregunta por su infancia y juventud, remarca con especial firmeza su condición de estudiante sempiterno en centros públicos de enseñanza (Escuela Unitaria, Instituto Técnico de La Carolina, Universidad Laboral de Alcalá de Henares, Universidad de Granada).
Trabajador de la enseñanza ya en 1975, fue representante del movimiento de los PNN (Profesores No Numerarios) desde ese mismo año hasta 1979. Participó además en la fundación del sindicato de enseñanza de Comisiones Obreras en 1977.
En su currículum profesional figura que es licenciado en Ciencias- Sección Química (1975) y doctor en Ciencias -Sección Física (1979) por la Universidad de Granada (UGR). Desde 1992 es, además, catedrático de Física Aplicada en la propia Universidad granadina. Durante su larga trayectoria científica y educativa ha dirigido 21 Tesis Doctorales y ha publicado 215 artículos de investigación en revistas internacionales. Entre 1986 y 1988 fue vicedecano de la Facultad de Ciencias de la UGR, institución donde continúa impartiendo su magisterio a día de hoy.
Es miembro del comité editorial de varias revistas científicas internacionales y ha colaborado en diversos medios de comunicación alternativos, opinando particularmente sobre cuestiones educativas .
En materia política ha estado siempre vinculado al Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), participando activamente en el movimiento de solidaridad con la Revolución Bolivariana de Venezuela, a través de la Plataforma Simón Bolívar de Granada.
En cuanto al ámbito de la causa republicana, es socio de la Plataforma Cívica por la República de Granada, veterana asociación ciudadana que integra la Coordinadora Republicana de Granada, junto a otros colectivos como el sindicato USTEA, la Plataforma de Ciudadanos por la República, la Asociación por la Verdad, Justicia y Reparación, el Partido Comunista de Andalucía (PCA) o UCAR-Granada.
Roque Hidalgo nos recibe amablemente en su despacho del campus universitario de Fuentenueva, a media mañana de una jornada de principios de febrero de 2011.
Los rayos de sol que atraviesan la ventana del despacho mitigan en parte el martilleo incesante de las obras del Metro en la cercana calle Severo Ochoa.
¿Desde cuándo milita en el movimiento republicano? ¿Cuándo comprendió que el actual régimen borbónico es perjudicial para los destinos de España?
Ser antifranquista en la época en que yo era joven era lo mismo que ser republicano. Por ejemplo, a finales de los años sesenta, nadie que fuera demócrata consideraba como salida al régimen franquista una nueva Restauración Borbónica. El golpe de estado de 1936 violentó un sistema democrático que todos los que luchábamos activamente por el fin del franquismo pensábamos sería recuperado una vez que el franquismo fuera derrotado políticamente. Aunque no son muy fiables existen encuestas realizadas a mediados de los setenta en las que se aseguraba que el 75% de la población española pensaba que la República sería de nuevo el sistema político.
¿Qué opinión le merece la institución monárquica en general, y la borbónica en particular?
Después de la Gran Guerra, también llamada 1ª Guerra Mundial, la inmensa mayoría de las monarquías existentes en Europa desaparecieron para dar paso a sistemas de gobierno republicanos. Se asociaba el régimen de injusticia social y de opresión nacional en los viejos imperios a la figura de Reyes y Emperadores. En España ese proceso se dilató unas décadas pero tuvo el mismo fin. La proclamación de la 2ª República Española fue un acto de júbilo popular como es difícil encontrar otro en la historia de España.
Se daba por finalizado un régimen político que había empobrecido a la mayoría de la población y generado unas desigualdades sociales y regionales grandísimas. Todo el mundo sabe que no existe ninguna razón racional para mantener un sistemas hereditario que se remonta a cuando el poder del Rey era "designio divino". En una sociedad que valora el mérito como único mecanismo para progresar económica y socialmente mantener un vínculo de herencia es un anacronismo difícil de aceptar.
¿Considera que se puede avanzar hacia la Tercera República utilizando los instrumentos reformadores de la Constitución de 1978?
Lo que necesitamos ahora, como decía hace unos días el profesor de Historia Josep Fontana, es un programa de reformas que beneficie a la mayoría de la población en temas económicos y frene la ofensiva neoliberal que está empobreciendo a la clase obrera e incluso a las llamadas clases medias. Lo demás se podrá resolver con un simple ERE aplicado a la Casa Real.
Como hombre de Ciencia y republicano que es, ¿nos podría dar algún retazo acerca del republicanismo presente dentro del ámbito científico durante la Segunda República?
Este tema me resulta apasionante. La clave del pensamiento racional como contrapuesto al pensamiento mágico hay que buscarla en la Institución Libre de Enseñanza (ILE) que intentó romper con el aislamiento que la ciencia española sufría a mediados del siglo XIX. Los avances que se producen la ciencia española a finales del siglo XIX y principio del XX vienen de la mano de los llamados "institucionistas". La llamada era de plata de la ciencia española es posible gracias a la labor realizada por la ILE. Son muchos los avances producidos en esos 60 años pero me gustaría citar la creación del Instituto Nacional de Física y Química que finalmente pudo ser inaugurado en febrero de 1932 bajo la dirección del profesor Blas Cabrera Felipe. Las posibilidades científicas que existían entonces eran enormes porque había verdaderos maestros en todos los campos emergentes de la Ciencia, por citar algunos: Biología molecular, Electromagnetismo, Física teórica, Química orgánica, etc. Al franquismo se debe también nuestro subdesarrollo científico y el retraso que todavía arrastramos en la innovación científico-técnica. Perdimos una oportunidad única de estar en la punta de lanza del desarrollo científico-técnico en el que se basan las económicas productivas de Europa.
Siendo usted un reconocido militante de una asociación republicana integrada en la Coordinadora Republicana de Granada, ¿Qué pasos estima necesarios para lograr una unificación del movimiento republicano en nuestra provincia?
También en el tema de la actividad política dentro del pluralismo de ideas y tácticas tenemos mucho que aprender de nuestros amigos latinoamericanos. El Frente Amplio del Uruguay agrupa a más de 30 organizaciones políticas de muy diferente tipo y tamaño. La unidad se construye día a día con el trabajo político basado en el respeto y la solidaridad, la hegemonía se logra con la gente. No creo que sea una prioridad la unificación del movimiento republicano. Un partido como Izquierda Republicana, el partido de Azaña, se creó después de la proclamación de la 2ª República. El proceso histórico a veces es más complejo de lo que pensamos a priori. Nuestra prioridad debe ser en este momento dar respuesta a los muchos desafíos que nos plantea el neoliberalismo y su inmensa capacidad de robar los escasos recursos económicos de la gente y esquilmar el planeta Tierra.
¿Cuál sería el programa de mínimos que su asociación aceptaría como documento de partida para la constitución de una plataforma unitaria de la causa republicana en Granada?
No hay programa mínimo porque la actividad de la Coordinadora Republicana de Granada está demostrando que podemos hacer muchas cosas juntos sin pertenecer todos a la misma asociación.
¿Cómo imagina usted la Tercera República Española?
La imagino como un sistema político en el que existirá participación ciudadana en las decisiones importantes que tanto afectan a nuestra vida diaria. Un sistema basado en la honestidad, el trabajo y la justicia.
P.D.: Agradecemos especialmente la colaboración y la atención del compañero y amigo Roque Hidalgo, el cual facilitó esta entrevista cediéndonos su tiempo y su palabra.
* Los autores son socios de UCAR-Granada y miembros del Colectivo Encuentros Moraos.
Entrevista también publicada en el diario digital LaRepública.es
(Colectivo Encuentros Moraos)
El protagonista de nuestra entrevista, Roque Hidalgo Álvarez, nació en La Carolina (Jaén) un 17 de julio del año 1952. Cuenta pues en la actualidad con 58 primaveras.
Cuando se le pregunta por su infancia y juventud, remarca con especial firmeza su condición de estudiante sempiterno en centros públicos de enseñanza (Escuela Unitaria, Instituto Técnico de La Carolina, Universidad Laboral de Alcalá de Henares, Universidad de Granada).
Trabajador de la enseñanza ya en 1975, fue representante del movimiento de los PNN (Profesores No Numerarios) desde ese mismo año hasta 1979. Participó además en la fundación del sindicato de enseñanza de Comisiones Obreras en 1977.
En su currículum profesional figura que es licenciado en Ciencias- Sección Química (1975) y doctor en Ciencias -Sección Física (1979) por la Universidad de Granada (UGR). Desde 1992 es, además, catedrático de Física Aplicada en la propia Universidad granadina. Durante su larga trayectoria científica y educativa ha dirigido 21 Tesis Doctorales y ha publicado 215 artículos de investigación en revistas internacionales. Entre 1986 y 1988 fue vicedecano de la Facultad de Ciencias de la UGR, institución donde continúa impartiendo su magisterio a día de hoy.
Es miembro del comité editorial de varias revistas científicas internacionales y ha colaborado en diversos medios de comunicación alternativos, opinando particularmente sobre cuestiones educativas .
En materia política ha estado siempre vinculado al Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), participando activamente en el movimiento de solidaridad con la Revolución Bolivariana de Venezuela, a través de la Plataforma Simón Bolívar de Granada.
En cuanto al ámbito de la causa republicana, es socio de la Plataforma Cívica por la República de Granada, veterana asociación ciudadana que integra la Coordinadora Republicana de Granada, junto a otros colectivos como el sindicato USTEA, la Plataforma de Ciudadanos por la República, la Asociación por la Verdad, Justicia y Reparación, el Partido Comunista de Andalucía (PCA) o UCAR-Granada.
Roque Hidalgo nos recibe amablemente en su despacho del campus universitario de Fuentenueva, a media mañana de una jornada de principios de febrero de 2011.
Los rayos de sol que atraviesan la ventana del despacho mitigan en parte el martilleo incesante de las obras del Metro en la cercana calle Severo Ochoa.
¿Desde cuándo milita en el movimiento republicano? ¿Cuándo comprendió que el actual régimen borbónico es perjudicial para los destinos de España?
Ser antifranquista en la época en que yo era joven era lo mismo que ser republicano. Por ejemplo, a finales de los años sesenta, nadie que fuera demócrata consideraba como salida al régimen franquista una nueva Restauración Borbónica. El golpe de estado de 1936 violentó un sistema democrático que todos los que luchábamos activamente por el fin del franquismo pensábamos sería recuperado una vez que el franquismo fuera derrotado políticamente. Aunque no son muy fiables existen encuestas realizadas a mediados de los setenta en las que se aseguraba que el 75% de la población española pensaba que la República sería de nuevo el sistema político.
¿Qué opinión le merece la institución monárquica en general, y la borbónica en particular?
Después de la Gran Guerra, también llamada 1ª Guerra Mundial, la inmensa mayoría de las monarquías existentes en Europa desaparecieron para dar paso a sistemas de gobierno republicanos. Se asociaba el régimen de injusticia social y de opresión nacional en los viejos imperios a la figura de Reyes y Emperadores. En España ese proceso se dilató unas décadas pero tuvo el mismo fin. La proclamación de la 2ª República Española fue un acto de júbilo popular como es difícil encontrar otro en la historia de España.
Se daba por finalizado un régimen político que había empobrecido a la mayoría de la población y generado unas desigualdades sociales y regionales grandísimas. Todo el mundo sabe que no existe ninguna razón racional para mantener un sistemas hereditario que se remonta a cuando el poder del Rey era "designio divino". En una sociedad que valora el mérito como único mecanismo para progresar económica y socialmente mantener un vínculo de herencia es un anacronismo difícil de aceptar.
¿Considera que se puede avanzar hacia la Tercera República utilizando los instrumentos reformadores de la Constitución de 1978?
Lo que necesitamos ahora, como decía hace unos días el profesor de Historia Josep Fontana, es un programa de reformas que beneficie a la mayoría de la población en temas económicos y frene la ofensiva neoliberal que está empobreciendo a la clase obrera e incluso a las llamadas clases medias. Lo demás se podrá resolver con un simple ERE aplicado a la Casa Real.
Como hombre de Ciencia y republicano que es, ¿nos podría dar algún retazo acerca del republicanismo presente dentro del ámbito científico durante la Segunda República?
Este tema me resulta apasionante. La clave del pensamiento racional como contrapuesto al pensamiento mágico hay que buscarla en la Institución Libre de Enseñanza (ILE) que intentó romper con el aislamiento que la ciencia española sufría a mediados del siglo XIX. Los avances que se producen la ciencia española a finales del siglo XIX y principio del XX vienen de la mano de los llamados "institucionistas". La llamada era de plata de la ciencia española es posible gracias a la labor realizada por la ILE. Son muchos los avances producidos en esos 60 años pero me gustaría citar la creación del Instituto Nacional de Física y Química que finalmente pudo ser inaugurado en febrero de 1932 bajo la dirección del profesor Blas Cabrera Felipe. Las posibilidades científicas que existían entonces eran enormes porque había verdaderos maestros en todos los campos emergentes de la Ciencia, por citar algunos: Biología molecular, Electromagnetismo, Física teórica, Química orgánica, etc. Al franquismo se debe también nuestro subdesarrollo científico y el retraso que todavía arrastramos en la innovación científico-técnica. Perdimos una oportunidad única de estar en la punta de lanza del desarrollo científico-técnico en el que se basan las económicas productivas de Europa.
Siendo usted un reconocido militante de una asociación republicana integrada en la Coordinadora Republicana de Granada, ¿Qué pasos estima necesarios para lograr una unificación del movimiento republicano en nuestra provincia?
También en el tema de la actividad política dentro del pluralismo de ideas y tácticas tenemos mucho que aprender de nuestros amigos latinoamericanos. El Frente Amplio del Uruguay agrupa a más de 30 organizaciones políticas de muy diferente tipo y tamaño. La unidad se construye día a día con el trabajo político basado en el respeto y la solidaridad, la hegemonía se logra con la gente. No creo que sea una prioridad la unificación del movimiento republicano. Un partido como Izquierda Republicana, el partido de Azaña, se creó después de la proclamación de la 2ª República. El proceso histórico a veces es más complejo de lo que pensamos a priori. Nuestra prioridad debe ser en este momento dar respuesta a los muchos desafíos que nos plantea el neoliberalismo y su inmensa capacidad de robar los escasos recursos económicos de la gente y esquilmar el planeta Tierra.
¿Cuál sería el programa de mínimos que su asociación aceptaría como documento de partida para la constitución de una plataforma unitaria de la causa republicana en Granada?
No hay programa mínimo porque la actividad de la Coordinadora Republicana de Granada está demostrando que podemos hacer muchas cosas juntos sin pertenecer todos a la misma asociación.
¿Cómo imagina usted la Tercera República Española?
La imagino como un sistema político en el que existirá participación ciudadana en las decisiones importantes que tanto afectan a nuestra vida diaria. Un sistema basado en la honestidad, el trabajo y la justicia.
P.D.: Agradecemos especialmente la colaboración y la atención del compañero y amigo Roque Hidalgo, el cual facilitó esta entrevista cediéndonos su tiempo y su palabra.
* Los autores son socios de UCAR-Granada y miembros del Colectivo Encuentros Moraos.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Conferencia Republicana "Encuentros Moraos"
Nadim Hammoudi Arques
23/11/2010
Haciendo balance de la reciente situación político-económica-social del actual Estado Español en sus 33 años de democracia, entendemos que han de recuperarse los Valores Republicanos, libertad, igualdad y fraternidad, ya que de forma reiterada y lesiva se han ido vulnerando los derechos y libertades fundamentales promulgados en la Constitución Española ratificada en diciembre del 1978 mediante referéndum, además de encontrarse numerosas contradicciones dentro del articulado. Lo que sumado a la actual crisis financiera ha agravado notablemente la situación en el actual marco del Estado, provocando una crisis institucional y ética sin precedentes en el s. XXI. Entendemos pues, que existe un retroceso en las conquistas sociales desde que existe movimiento social organizado ganadas paso a paso y con mucho esfuerzo, hacía una situación más parecida a tiempos de la Revolución Industrial que al actual momento del llamado "Estado del Bienestar", donde día tras día se ven recortados los derechos y libertades de todas las personas.
23/11/2010
Haciendo balance de la reciente situación político-económica-social del actual Estado Español en sus 33 años de democracia, entendemos que han de recuperarse los Valores Republicanos, libertad, igualdad y fraternidad, ya que de forma reiterada y lesiva se han ido vulnerando los derechos y libertades fundamentales promulgados en la Constitución Española ratificada en diciembre del 1978 mediante referéndum, además de encontrarse numerosas contradicciones dentro del articulado. Lo que sumado a la actual crisis financiera ha agravado notablemente la situación en el actual marco del Estado, provocando una crisis institucional y ética sin precedentes en el s. XXI. Entendemos pues, que existe un retroceso en las conquistas sociales desde que existe movimiento social organizado ganadas paso a paso y con mucho esfuerzo, hacía una situación más parecida a tiempos de la Revolución Industrial que al actual momento del llamado "Estado del Bienestar", donde día tras día se ven recortados los derechos y libertades de todas las personas.
Actualmente no existe ningún movimiento republicano auténticamente organizado y cohesionado en pro de la Democracia Radical. Existen multitud de organizaciones con más o menos peso dentro de la sociedad civil pero ninguna con la suficiente fuerza como para calar y hacerse escuchar dentro de ella. Es por este motivo por el que desde Granada se ha intentado rellenar este hueco y aunar esfuerzos creando la plataforma "Encuentros Moraos", una iniciativa de las juventudes republicanas, que aglutina a muchos de los jóvenes militantes republicanos locales con el único propósito de aunar esfuerzos y poder estar mejor organizados, donde tener una base bien enraizada para la consecución de un Estado en Democracia Radical, ya que si los principios republicanos no calan en la sociedad civil de ninguna otra manera se podrá llegar a la consecución de este, pues la única forma de alcanzar un Estado Republicano es mediante el ejercicio libre y democrático de toda la sociedad civil, no hay otra vía posible más que esa.
Desde aquí hacemos un llamamiento a todas las asociaciones republicanas y a todas las personas que sin formar parte de ellas sienten como propios los valores republicanos a participar activamente y formar parte de esta plataforma. Para poder alcanzar el propósito de crear un acto donde darnos a conocer como plataforma acordamos en asamblea el día 9 de noviembre de 2010 hacer varias actuaciones, entre ellas realizar una conferencia didáctica en el ámbito universitario, la cual me dispongo a presentar, ya que es este el ámbito en el que esencialmente nos movemos los integrantes de "Encuentros Morados", por ser una asociación eminentemente joven, para poder así acercarle a la juventud nuestros principios e ideales para que estos también conozcan y participen de ellos.
La Conferencia Republicana que proponemos ha de ser un encuentro plural y abierto a dudas, en tal modo, ha de ser eminentemente didáctica con el fin de poder acercar al máximo posible la plataforma. Esta debería de constar con al menos dos ponentes y tener una duración de entre una hora y media a dos como máximo, para no resultar excesivamente larga, incluido un coloquio final en el que se puedan aclarar todas las dudas que vayan surgiendo acerca de la asociación y los ideales republicanos. También sería de gran ayuda que uno de los ponentes fuese una persona con un cierto renombre dentro del movimiento republicano para atraer más la atención y haga más dinámica la charla, la experiencia en este sentido es de vital importancia.
Las líneas a seguir durante la conferencia deben de ser las siguientes:
- Presentación de la plataforma y ámbitos de actuación
- ¿Por qué una República?
- Contexto histórico-político Primera y Segunda República
- Transición Española 1975 – 1978
- Actual crisis económica
- Cómo y qué República
- Propuesta de República
- Coloquio final
Fundamentalmente estas deben de ser las líneas maestras a seguir durante la conferencia que se desarrollaran, ampliarán y, se debatirán antes de la consecución de dicho acto para poder abordarlos de la mejor forma posible y que así ésta se convierta en un acto no sólo de acercamiento y participación, sino además de concienciación republicana y como un análisis crítico de nuestro actual modelo de Estado en propósito de cambio hacia una Democracia Radical Republicana y Federal.
Habiendo hecho el planteamiento de Conferencia Republicana de la plataforma "Encuentros Moraos" paso el documento a mis compañeros de la plataforma para su valoración, revisión y discusión interna.
En Granada a 23 de noviembre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
¿Quién dijo crisis?
Viendo el día a día de este país, nada halagüeño nos depara el futuro. Esta España de taberna, fútbol y toros pierde su cordura a pasos agigantados. En el recuerdo quedan aquellos años de verdadera lucha y los grandes ideales se desvanecen a la misma velocidad que se desplomaba La Bolsa cuando allá, cruzando el “charco”, un reducido grupo de magnates sin escrúpulos se reunía para discutir el futuro de lo que ellos llaman el Viejo Continente y, más concretamente, de aquellos paises que, por desgracia, están inmersos en una profunda crisis. En este protectorado alemán, como bien dice un amigo, la devaluación de la peseta hubiera aflojado la soga que ahora envuelve a las arcas del Estado y que cada vez se aprieta mas, pero el deseo de ser europeos hasta en la cruz de la moneda nos ha llevado, en parte, a esta situación. También nos ha empujado al pozo el neoliberalismo instalado en este Gobierno que se autodenomina socialista y, por supuesto, ese juego de la élite llamado especulación.
Y he dicho en parte porque la otra parte de la culpa la tenemos nostros. Si, tú yo, tu vecino del quinto y el butanero, también. El “dinero bajo el colchón” que todo el mundo ha guardado y guarda, esa media sonrisa que se nos queda cuando se “gana en negro” que hace que nos veamos cual héroes justicieros luchando valerosamente contra el terrible enemigo llamado Estado, que pretende sacarnos hasta el tuétano de los huesos, todo esto y más, nos está arrastrando a la boca del lobo (el hombre es un lobo para hombre, como decía aquel filósofo).
Pero parece que nadie va a hacer nada. El español tiende a eso, a no hacer nada y dejar que pase lo que tenga que pasar. Ahora se respiran aires de cambio en el Gobierno y creemos que en la nueva era las cosas van a cambiar, que no se puede hacer peor pero, amigos, el remedio es peor que la enfermedad pues, efectivamente, padecemos una enfermedad. Yo la he denominado “el síndrome del fin de semana”. Durante la semana laboral, que para unos es de 5 días, para otros de 6, para otros de 7 y para otros (demasiados) de ninguno, todo transcurre con un único objetivo: que llegue el fin de semana. La noche del viernes, donde los más jóvenes se reúnen a emborracharse. Esos maravillosos sábados en los que se puede disfrutar de un buen partido de fútbol, acompañado de una cerveza y unos felices domingos familiares, en los que el campo se llena de monovolúmenes cargados de niños deseosos de salir y desfogar cual criaturillas en cautividad, mientras los padres, con su atuendo sport de funcionario, pasean plaćidamente. También, los centros comerciales se llenan de gente en busca de algo inservible donde gastar su dinero (limpio o negro). Todo es tan distinto el fin de semana...Y así somos felices. Mientras la dosis de fin de semana esté presente, todo marchará genial. Y eso es lo que nos está matando. La morfina en cantidades elevadas puede provocar la muerte. Igual ocurre con esta dosis semanal. Si nuestras mentes están centradas en la “rubia” que nos espera el fin de semana, estamos acabados señoras y señores. Acabados.
Por eso, hay que cambiar. Debemos de buscar la fórmula óptima para conseguir una sociedad mucho más participativa y justa, que se involucre en los asuntos que a todos nos atañen, libre de las ataduras y falsedades de la Transición. Una España republicana es lo que necesitamos para poder comenzar a decidir por nostros mismos. Busquémosla, cambiémosla. Seamos libres.
Y he dicho en parte porque la otra parte de la culpa la tenemos nostros. Si, tú yo, tu vecino del quinto y el butanero, también. El “dinero bajo el colchón” que todo el mundo ha guardado y guarda, esa media sonrisa que se nos queda cuando se “gana en negro” que hace que nos veamos cual héroes justicieros luchando valerosamente contra el terrible enemigo llamado Estado, que pretende sacarnos hasta el tuétano de los huesos, todo esto y más, nos está arrastrando a la boca del lobo (el hombre es un lobo para hombre, como decía aquel filósofo).
Pero parece que nadie va a hacer nada. El español tiende a eso, a no hacer nada y dejar que pase lo que tenga que pasar. Ahora se respiran aires de cambio en el Gobierno y creemos que en la nueva era las cosas van a cambiar, que no se puede hacer peor pero, amigos, el remedio es peor que la enfermedad pues, efectivamente, padecemos una enfermedad. Yo la he denominado “el síndrome del fin de semana”. Durante la semana laboral, que para unos es de 5 días, para otros de 6, para otros de 7 y para otros (demasiados) de ninguno, todo transcurre con un único objetivo: que llegue el fin de semana. La noche del viernes, donde los más jóvenes se reúnen a emborracharse. Esos maravillosos sábados en los que se puede disfrutar de un buen partido de fútbol, acompañado de una cerveza y unos felices domingos familiares, en los que el campo se llena de monovolúmenes cargados de niños deseosos de salir y desfogar cual criaturillas en cautividad, mientras los padres, con su atuendo sport de funcionario, pasean plaćidamente. También, los centros comerciales se llenan de gente en busca de algo inservible donde gastar su dinero (limpio o negro). Todo es tan distinto el fin de semana...Y así somos felices. Mientras la dosis de fin de semana esté presente, todo marchará genial. Y eso es lo que nos está matando. La morfina en cantidades elevadas puede provocar la muerte. Igual ocurre con esta dosis semanal. Si nuestras mentes están centradas en la “rubia” que nos espera el fin de semana, estamos acabados señoras y señores. Acabados.
Por eso, hay que cambiar. Debemos de buscar la fórmula óptima para conseguir una sociedad mucho más participativa y justa, que se involucre en los asuntos que a todos nos atañen, libre de las ataduras y falsedades de la Transición. Una España republicana es lo que necesitamos para poder comenzar a decidir por nostros mismos. Busquémosla, cambiémosla. Seamos libres.
sábado, 12 de junio de 2010
República ya
Según la RAE, la tolerancia es el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.
También, según la RAE, la unión es la conformidad y concordia de los ánimos, voluntades o dictámenes.
Y también, según la RAE, la fuerza es el estado más vigoroso de algo.
Compañeros, agrupemos estos tres términos en nuestra mente y hagamos real lo anhelado.
Salud y República
jueves, 27 de mayo de 2010
El comienzo de la unidad de acción por la III República
Antonio Olvera Calderón*
21/04/2010
La Asamblea celebrada el pasado día 17 de Abril en el teatro Fígaro de Madrid supuso una valiosa puesta en común de diversas ideas y valoraciones en torno a la iniciativa por la unidad de acción aportada por la Plataforma “Cultura, Progreso y República”, organizadora del evento.
Desde que empecé a finales de 2005 a participar en la idea de “unidad de acción por la República” a través de la organización de distintos eventos, mi objetivo siempre ha sido sentar alrededor de una misma mesa a distintos colectivos que defienden la construcción de la III República para que pudieran dialogar y ponerse de acuerdo en un mismo programa de actividades. Y, sobre todo, llevar el tema de la República allí donde, por las circunstancias y características de su población, fuese más complejo (y por lo tanto más necesario) llevar el debate sobre la ilegitimidad de origen de la monarquía, y el compendio de desigualdades y ataques al sentido común que trae consigo.
Pensaba que en la Asamblea de Madrid se iban a repetir los mismos patrones por los que se ha ido moviendo los encuentros republicanos de este tipo a los que he asistido y participado. Está, por ejemplo, ese punto del orden del día no escrito dedicado a darle vueltas al inadecuado papel del PCE en la transición, o a IU para acusarle de “cómplice del sistema monárquico”. Pero la escena que más veces he tenido que recrear es aquella en la que el miembro de un colectivo o partido político me agarra del brazo para decirme al oído, en tono de alarma, que no me fiara de tal o cual representante de tal partido, o de dicha actividad republicana porque la organiza tal o cual persona. El último episodio de esta escena la viví días antes de la Asamblea celebrada en el Teatro Fígaro, cuando un amigo militante del PSOE (que no asistió) trató de prevenirme de la inutilidad de dicho encuentro debido a un desencuentro personal con uno de los organizadores. En estos casos siempre he tenido el acierto de no hacer caso a este tipo de advertencias y/o recomendaciones.
En las jornadas que presenté en el 2008 en Granada, no hubo colectivo que no mostrara desconfianza ante un programa de actividades que incluía a colectivos y partidos republicanos de izquierdas de toda índole. Y en La Isla sucedió al parecido en el 2007. Aún así, las jornadas en La Isla y en Granada tuvieron continuidad y, quiero creer, las personas que forman parte de esos colectivos han aprendido que poner palos a las ruedas de quienes van en el mismo camino no conduce más que a retrasar la llegada de la III República. No nos equivoquemos de adversarios con excusas que se circunscriban al ámbito personal o partidista. La III República es un proyecto común.
El proyecto debatido en la Asamblea, presentada por la Plataforma “Cultura, Progreso y República”, es un proyecto factible, que no ha caído en vicios pasados, y que como primera consecuencia tiene la posibilidad de trabajar en la unidad de acción que tan difícil nos hemos puesto en los últimos años. Incluso Unidad Cívica por La República y Ciudadanos por La República han conseguido presentar por primer vez un manifiesto conjunto, porque saben que la discrepancia debe tener unos espacios concretos para que se transformen en acuerdos. Acuerdos que, por muy mínimos que sean, nos permitan seguir acercando el fin de la monarquía en el Estado español y preparar el terreno para un proceso constituyente.
La unidad de acción del movimiento republicano representa unas tierras difíciles que hemos comenzado a labrar para ver crecer una República. Un trabajo que también implica el intercambio de experiencias y propuestas con los antimonárquicos de los demás países que aún padecen el yugo de la institución que más pisotea los más básicos derechos humanos.
¡A por la Tercera República!
* Antonio Olvera Calderón "Paterr" (La Isla, 1977), politólogo, fue uno de los fundadores en 2005 de la Unión de Republicanos de La Isla (actualmente denominado Ateneo Republicano de La Isla), y precursor de la "Semana Republicana" en San Fernando y en Granada, así como de la Coordinadora Republicana de esta última localidad en el año 2008. Recientemente, fue elegido Secretario Político del Comité Local del Partido Comunista de Andalucía en San Fernando.
domingo, 23 de mayo de 2010
Lucha
Latente, oculto y, ahora, manifiesto, está el hecho de que Francisco Franco Bahamonde no ha muerto, al menos, en el corazón de aquellos que osaron robarnos la libertad y que hoy pretenden borrar de nuestra memoria, de un martillazo, a los miles de asesinados por aquel régimen infernal. Pero ahora es el momento de luchar, el momento de alzar nuestras voces y gritar justicia y libertad. Hacer llegar nuestro clamor a lo mas profundo de esos malditos con el alma vendida al mejor postor. Que sufran en sus carnes la impotencia que causará la razón.
Salud y República
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